A modo de cierre de la primera edición del ciclo Jazz en el Foyer, este domingo 30 de agosto, a las 20, se presentará Rubén Carughi Cuarteto. Acompañado por los destacados músicos Francisco Lo Vuolo (piano), Cristian Bórtoli (contrabajo) y Lucas González (batería), el reconocido trombonista actuará en la emblemática Sala Foyer del Centro Cultural Provincial «Francisco ‘Paco’ Urondo». El acceso será exclusivo por escalera y las entradas, que tienen un valor de $15.000, se pueden adquirir a través del correo electrónico labravajazzproducciones@gmail.com o del teléfono 3425379662.
Miembro desde 1986 de la prestigiosa Santa Fe Jazz Ensamble (Big Band), de la cual actualmente es director musical, integrante del sexteto de salsa Changuitos y creador y organizador del evento internacional Trombonanza, Rubén Carughi, cuenta sus inicios en el camino del arte.
-¿Cómo llegaste a la música? ¿O la música te encontró a vos?¿Por qué el trombón?
– Bueno no sé si alguien encontró a alguien, digamos, la música está ahí y nosotros somos parte de ella. Desde muy chiquito, cuando tenía cuatro años mi mamá me mandó a estudiar guitarra con el profesor del barrio, y después, como a los siete años más o menos, empecé a estudiar con José Manuel Echagüe. A los doce conocí la Orquesta de Niños, hoy la Escuela de Música Nº 9901, cuando me seleccionaron para tocar en un concierto como solista de guitarra. Cuando comencé la secundaria, en la Escuela Industrial Superior, dejé de tocar pero seguía vinculado a la música como DJ porque tenía una publicidad que se llamaba LED. También empecé a escuchar jazz por un programa de LT10, la radio de la Universidad Nacional del Litoral, y además empecé a ir a los conciertos de la Sinfónica, que casi nadie iba pero a mí me gustaba ir cada tanto. Y ya yendo a la universidad, yo estudiaba Ingeniería Mecánica en la Universidad Tecnológica Nacional, un día veo una orquesta, una big band de jazz en el Paraninfo. Era su primer concierto y cuando salí dije: «Me voy a dedicar a la música y voy a tocar algún instrumento de viento o metal». Así que conseguí una trompeta, y estuve un año y medio tocando trompeta, y después un día, por una casualidad, le pido a alguien un trombón a pistones y empiezo a tocar, y digo: «¡Esto es lo mío!»¿Y por qué el trombón? Bueno mi papá escuchaba música y, entre otros, a un tal Mr. Trombón. Yo era muy chiquito, porque mi papá falleció cuando yo tenía seis años, y bueno, se ve que eso me quedó en algún lado. Y a los 21 años me cayó toda la infancia encima, y todo lo que había escuchado antes. Ahí empecé a tocar el trombón, porque lo sentí… fue puro sentimiento, no hay otra, no hay una cuestión en la que funcione la razón. Dije: «Esto es lo que yo quiero», empecé a tocar el trombón y aquí estoy hoy.
– En los albores de un nuevo siglo comenzó Trombonanza, un festival que convirtió a Santa Fe en una referencia mundial del trombón. Has dejado un legado para las generaciones futuras…
– Bueno, sí, diría que hemos dejado un legado, porque no soy yo solo. Siempre enfatizo que hay mucha gente trabajando detrás de un encuentro de esta envergadura, nada más que acá en Santa Fe soy la cara visible, pero hay mucha gente, entre ellos Enrique Schneebeli, como ladero mío. Hemos dejado la vara alta en cuanto a cómo hacer un evento, a cuáles son las formas que nos gustan a los latinoamericanos de hacer un evento de trombones y a la necesidad y ganas que hay de aprender. Porque Trombonanza es un 70% espacio formativo y un 30% recitales y conciertos, o sea, más del doble de tiempo de espacio formativo. Eso es lo importante de Trombonanza, lo que se ve al público es la otra parte, pero lo que queda como legado diferente e indiscutible son los espacios formativos y por lo que el trombonista latinoamericano ahora es admirado en muchos lugares del mundo.
– Santa Fe ha sido siempre una usina cultural, muchos gestores creando y sosteniendo sus propuestas y espacios a pesar de los vaivenes del país. ¿Cómo ves el contexto actual?
– Santa Fe ha sido siempre una usina cultural, tal como vos lo decís, totalmente de acuerdo. Los gestores que tienen una idea, como la puedo tener yo, y hay muchos otros, y en muchos espacios, no solamente en la música, vivimos independiente del contexto del país. Obviamente, si el contexto fuera más favorable lo nuestro sería mucho mejor, en general. Pero estamos acostumbrados a «hacer asado con hielo». Y los proyectos se siguen haciendo, a pesar del contexto tremendamente desfavorable en el que estamos en todos los aspectos. Y siempre recibiendo apoyo de la Provincia, de la Municipalidad, y de la vapuleada universidad pública… cada sector poniendo lo que puede, y haciendo un esfuerzo bárbaro. También están a veces los privados, aunque son los menos. Y sí, a pesar de este contexto tremendo seguimos haciendo y apostando, como esa ramita que a pesar de los huracanes se dobla pero no se quiebra. Además, Santa Fe tiene algo en particular, que con el tema del jazz hay una confraternidad muy distinta de la que se ve en otros lados, y nos ayudamos entre todos. Pero bueno, Trombonanza no es un evento de jazz, hay otros que tampoco son de este género o propuesta, y ahí estamos siempre tratando de ayudarnos entre todos para seguir sosteniendo y generando cosas.
– ¿Jazz, clásicos, música latina, cumbia, has interpretado casi todos los géneros. ¿Qué se podrá disfrutar este domingo?
– Creo que hay un género que resume lo que más me gusta interpretar que es el jazz latino, o latin jazz. También tengo mi grupo Changuitos, donde el repertorio es básicamente salsa, chachacha, rumba. Y la Santa Fe Jazz Ensamble, o mi cuarteto de jazz con el que vamos a tocar este domingo, pero si tengo que definir algún género de mi preferencia, diría que es el Jazz latino. Y en el cierre de este ciclo (una de las tantas propuestas del Centro Cultural, interesante y enriquecedora tanto para el público como para los artistas y que ojalá se sigan haciendo), vamos interpretar con el cuarteto, standards de jazz. Me van a acompañar músicos muy prestigiosos: Pancho Lo Vuolo en piano, que ya sabemos lo que es… Cristian Bórtoli, contrabajista de altísimo nivel, y Lucas González en batería, músico muy joven y muy talentoso también. Y como sabemos que el jazz tiene en Santa Fe mucha relevancia vamos a tocar standards, pero también bossa nova, boleros y lo que nos vaya surgiendo tocar en el momento ya que es la libertad que nos permite este género tan amado por nosotros que es el jazz.
El artista
Rubén Carughi ha estudiado en Argentina con los profesores Chiappero Favre, W. Cardoso, Gaspar Licciardone y V. H. Gervini, y en el exterior con Christhard Gössling (Filarmónica de Berlín). Su labor docente y artística lo ha llevado a participar como profesor en distintos encuentros, festivales y academias del mundo.
En 2011, recibió en Nashville, Estados Unidos, un premio de la Asociación Internacional de Trombón, que reconoció a Trombonanza como «el evento de mayor impacto en el mundo del trombón en los últimos 10 años». Ha sido galardonado con diferentes premios y reconocimientos por su labor y trayectoria.
Se desempeñó como Arreglador Musical y Director Artístico del evento «Los Palmeras y la Filarmónica Santa Fe y Coro» (2017/18) y actualmente se despempeña como director musical de la prestigiosa Big Band Santa Fe Jazz Ensamble, de la que forma parte desde 1986.
Jazz en el Foyer
Se trata de un ciclo de cuatro conciertos coproducido por el Centro Cultural Provincial «Francisco ‘Paco’ Urondo» y La Brava Producciones, en el marco de las celebraciones del 46° aniversario del espacio cultural. Los conciertos se realizan los domingos de agosto, siempre a las 20, en la emblemática sala de la institución. A lo largo de las cuatro funciones el público puede disfrutar de un recorrido por distintas vertientes del jazz —desde la tradición manouche hasta la creación contemporánea—, con artistas de reconocida trayectoria local, nacional e internacional.
Con esta propuesta se reafirma el compromiso en la difusión del jazz en la región, ofreciendo un espacio de encuentro para intérpretes consagrados y nuevas promesas del género, en un ambiente íntimo y de excepcional acústica.
