Desde las primeras horas de la tarde del martes 6 de octubre, el predio del Museo del Deporte Santafesino (en Ayacucho 4800, en Rosario) se transformó en un coliseo a cielo abierto donde más de diez mil personas se reunieron para presenciar, en pantalla gigante, la transmisión del último partido de Lionel Messi con la camiseta de la Selección Argentina. El Gobierno de Santa Fe y la Municipalidad de Rosario organizaron una jornada cargada de actividades para celebrar al Capitán de la albiceleste.
El verde del parque se fue convirtiendo en un mar celeste y blanco. Familias enteras con reposteras, grupos de amigos compartiendo el mate y chicos con la 10 pintada en la espalda coparon cada metro cuadrado del parque Héroes de Malvinas. Se respiraba orgullo barrial, pero sobre todo un agradecimiento desbordado.
El barrio La Bajada volvió a latir al ritmo del ídolo que lo vio nacer. La previa vibró con la música en vivo de Los de Barbacena y Azul Saita. Además, mientras en la pantalla gigante del Museo se proyectaba la transmisión oficial hubo sets de DJs, shows de magia y espacios de juegos interactivos que mantenían el entusiasmo del público presente. También tuvo lugar el fútbol freestyle de la mano de Zurdinho. La jornada sumó la presencia de Capi, la mascota oficial de los Juegos Suramericanos Rosario 2026, quien recorrió el predio fotografiándose con niños y niñas.

No faltaron quienes aprovecharon la oportunidad para recorrer el actualizado Museo de Deporte Santafesino y descubrir el nuevo espacio dedicado a Messi.
Al caer la tarde, la multitud se concentró frente a la pantalla gigante sobre la arquitectura del Museo para alentar de cerca al Capitán. Sobre el final de la transmisión, entre cánticos y lágrimas, el barrio natal del 10 vivió una jornada cargada de nostalgia y gratitud, despidiendo al hijo ilustre rosarino en el mismo lugar donde empezó a construir su leyenda.

