Especiales 19/03/2026

Canciones por la Memoria, la Verdad y la Justicia

A cinco décadas del comienzo de la última dictadura cívico militar, cincuenta músicas y músicos de la provincia de Santa Fe realizaron una selección de obras que conforman un recorrido musical notable y emotivo.

Con motivo de la conmemoración del 50 aniversario del golpe cívico y militar, el Ministerio de Cultura invitó a cincuenta músicas y músicos de la provincia a que seleccionaran una obra musical significativa en su vinculación con los ejes de Memoria, Verdad y Justicia. Canciones propias o ajenas, de cualquier género musical, seleccionadas por motivos artísticos, políticos, históricos. Selecciones, sin duda, personales. A medio siglo del 24 de marzo de 1976, cincuenta artistas de la provincia de Santa Fe proponen un recorrido musical notable y emotivo.

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Todas las selecciones

Adrián Abonizio, «Sólo se trata de vivir», de Litto Nebbia

«Dentro del proceso dictatorial que había, y el comienzo de la libertad democrática, había muchas canciones que reflejaban en forma directa lo que habíamos pasado y otras un poco más sueltas, poéticamente o gramaticalmente, y me pareció que ‘Sólo se trata de vivir’, dentro de todos los males que empezamos a ver, a desterrar, a desenterrar fundamentalmente, me pareció que, aparte de la justicia y la memoria, solo se trataba, o solo se trata, de vivir. Y vivir, en esa época, era sobrevivir, estar vivo después de haber pasado… como la cigarra, ¿no?, después de mucho tiempo bajo la tierra algunos pudimos emerger. Otros quedamos bajo tierra, pero la canción de Nebbia me gustó mucho porque era una síntesis de lo que había que vivir: conformarse, en el mejor de los sentidos, con estar vivo. Otras canciones se encargaron de aclarar que había que seguir vivos y también buscar la verdad y la justicia, como hicieron las Madres, la Comisión de Derechos Humanos, etcétera. Pero esta canción me parece que simplifica muy bien el tema de seguir estando vivos».

Alejandra Manzur, «Senegami» de Alejandra Manzur

«‘Senegami’ es un homenaje a la memoria de mi padre, Oscar Manzur, desaparecido en el ’76 por la última dictadura cívico militar argentina. La canción surge a partir de mis sensaciones al conectarme con él imaginariamente, con la angustia de la desaparición, con mi dolor. Cada estrofa imprime diferentes imágenes ligadas a la muerte, a la desaparición, a la pérdida de los nombres y la libertad, al desgarro, al dolor de la ausencia, a la memoria, que ‘no se apagará jamás’, a pesar de tanto espanto y tanto horror».

Alicia Petronilli, «Muerte» de la «Suite Lumière» de Astor Piazzolla

«Ante el desafío de pensar en una música relacionada con el 24 de marzo, revisando mi memoria y vivencias, aparece ‘Muerte’ de la ‘Suite Lumière’, de Astor Piazzolla. Esta suite, compuesta como banda sonora de la película homónima dirigida por Jeanne Moreau, fue estrenada —por raras coincidencias del destino— un 24 de marzo de 1976, según acabo de descubrir al investigar datos sobre la obra. Recuerdo escuchar el larga duración que traía de un lado la ‘Suite Troileana’ y del otro la ‘Suite Lumière’, con sus movimientos: ‘Soledad’, ‘Muerte’, ‘El amor’ y ‘Evasión’. En mi adolescencia —justamente en esos años 1976, 1977— escuchaba, una y otra vez, la suite completa; pero en particular ‘Muerte’, con ese profundo sonido, como de latido de corazón, con el que comienza y termina. Sin saber bien por qué, esa música apareció ahora en mi conciencia, ligada al sentimiento oscuro y sórdido que evoca esa fecha como punto de partida de la dictadura. A la vez, ese pulso vital, evocando la resistencia para mantener vivos la Memoria, la Verdad y la Justicia».

Andrea Eletti, «Coplera del prisionero» de Horacio Guarany, por Gabo Ferro

«De las canciones prohibidas por la dictadura, que acompañaron el exilio de muchos intérpretes y cantautores argentinos, elegí ‘Coplera del prisionero’ de Horacio Guarany. Me siento ligada a su historia, también como santafesina, como militante de las causas justas, de la cultura. Guarany era un cantor que le cantaba al pueblo y a las injusticias. Y hoy, en este contexto donde los más desvalidos están siendo despojados de derechos, de medicamentos, de trabajo. Tengo muy presente esta canción siempre que viene esta fecha. Los que crecimos en democracia, cuando volvemos a recuperar esta historia reciente que todavía nos duele tanto, y en este contexto, donde tenemos que seguir alumbrando esa memoria y ese Nunca Más, por ahí nos hemos refugiado más cantando a Charly, a la generación del rock que fue muy importante también en los procesos de dictadura y transición a la democracia, con músicos como León Gieco, Litto Nebbia, y por ahí no tenemos tan presente a un autor como Horacio Guarany, a quien estoy rescatando más de adulta. La letra me parece muy potente, además conociendo la historia de Horacio, que sufrió el exilio también como una cárcel. Esta letra, y cómo la canta, es un grito desgarrador, es muy profunda. Desde esa poesía, desde ese grito por la memoria y por la defensa de la cultura y del arte (que fue otro de los planes sistemáticos de la dictadura por censurar, prohibir y perseguir) me parece que cobra mucho sentido. Cuando él la canta en vivo, cuando regresa del exilio en el Luna Park, hace una descripción de esta canción que refleja en esa poesía, en esa forma, en esa melodía, un canto que brota desde adentro como un grito de lamento: ‘Ellos quieren que calle, porque el silencio les ayuda a golpear al indefenso, le tienen miedo al puñal de mi guitarra y a las voces que escucho de los vientos’, y termina: ‘Mi canto se hace grito porque mi canto me ha quedado pequeño en la garganta’. Creo que eso es lo que refleja esta letra, esta canción de nuestro gran Horacio Guarany. Y creo que la resignificó mucho Gabo Ferri en una de sus últimas presentaciones en el ciclo ‘Canciones prohibidas’ en el CCK».

Andrés «Polaco» Abramowski, «Canción de Alicia en el país» de Serú Girán

«Memoria, Verdad y Justicia me parece un eje fundamental para pensar y practicar la política en la Argentina sobre todo en momentos en que, transcurrido medio siglo del golpe de Estado que instauró la última dictadura cívico-militar, están tomando más fuerza que nunca los discursos que impusieron ese período nefasto de nuestra historia; con la pretensión de volver a poner en práctica ese modelo de dominación colonial que, aun con las novedades que pretende ofrecer el siglo 21, apunta básicamente al saqueo de nuestros recursos y la destrucción de nuestra capacidad de autodeterminación. En este marco pienso que el concepto de Memoria, Verdad y Justicia no es cosa del pasado como se intentó y se intenta establecer desde ciertos lugares de poder sino que evoluciona y se redefine a medida que pasan los años y las décadas. Un concepto que así como surgió como respuesta al poder expresado a través de un gobierno militar hoy se puede aplicar contra esos mismos poderes que desarrollan un plan similar pero esta vez a través de un gobierno democrático que refleja una sociedad civil cada vez más patotera. No sé si ‘Canción de Alicia en el país’ refleja el concepto de Memoria, Verdad y Justicia como otras creaciones tal vez más explícitas. Sin embargo me parece que expresa una síntesis de lo que el arte musical puede aportar a ese concepto: metáforas abiertas, interpelaciones, crítica política y social, belleza poética y musical. En definitiva, una expresión de libertad —de verdad, no impostada y eslogánica como la que pretenden vender por estos días— pergeñada nada menos que en plena dictadura. Una canción que no deja de brillar a través del tiempo, aun en los momentos más oscuros, una ventana por donde pueda entrar la esperanza».

Carlo Seminara, «Venganza de los muertos pobres» de Bersuit Vergarabat

«Si tengo que pensar en una canción que tenga que ver con la dictadura y la búsqueda por la memoria, la justicia, me lleva inolvidablemente, ineludiblemente, a mi infancia, al exilio y sobre todo a la vuelta acá (o sea, a la vuelta de mi vieja, mi llegada acá a conocer estas tierras), sería inevitable alguna canción de Mercedes Sosa o de León Gieco, porque son los primeros recitales multitudinarios, en el Monumento, que recuerdo siendo niño, con la gente muy feliz. Se respiraba algo que después, ya de grande, pude entender que era esa vuelta a la calle, esa vuelta a encontrarse, a poder estar en esa masa colectiva en las calles. Pero confiando en que otras personas seguramente elijan del cancionero de Mercedes y de León, voy a pasar un poco más hacia mi adolescencia y en mi propia historia y vínculo con la militancia en los años 90, y elijo ‘Venganza de los muertos pobres’, de Bersuit Vergarabat. Volviéndola a escuchar ahora, para hacer el ejercicio de trasladarme un poco a esa época, me doy cuenta que tiene que ver mucho con los rumbos y caminos que yo fui eligiendo y adoptando en mi constitución como individuo, como ser dentro de esta comunidad. Y también en mi profesión, donde el tambor y la herencia de la insurrección, la resistencia, la lucha colectiva, donde el placer, el goce, la danza, la música, el tambor, los cuerpos bailando, son una forma, un arma propia, intrínseca a nuestra identidad, y me pone contento pensarlo así. Memoria, verdad, justicia: ayer, hoy y siempre».

César Andino, «Canción de Alicia en el país» de Serú Girán

«Una canción con una letra que duele tanto que es imposible cantarla sin que las lágrimas nos ganen, sin que el corazón estruje los sentimientos más angustiantes y dolorosos. Una canción que nos introduce en una atmósfera desgarradora, jóvenes cantando en silencio, haciéndose eco de palabras que fueron diseñadas para denunciar. Quizás es la canción más hermosa que jamás debería haberse escrito».

Clara Bertolini, «Pañuelito blanco» de Canticuénticos

«Elegí está canción porque considero imprescindible involucrar a las infancias en el ejercicio de la memoria, en la construcción de la verdad y el sentido de justicia. Habitar la historia sentados en el piso, a la altura de la mirada de una niña, de un niño, bailando, reflexionando, será la única manera de que las nuevas generaciones se reconozcan en una humanidad que lucha desde el amor y que entendamos que la identidad se riega todos los días, para que sea esperanza florecida en el camino de los que vendrán. Gracias Canticuénticos por este regalo para habilitar la palabra y cercanía de las dolorosas vivencias de nuestro pueblo con las infancias».

Dani Pérez, «Argentina 78» de Nasir Catriel y Fasciolo

«‘Argentina 78’, la enorme canción que abre ‘Ballet para las masas’, de Nasir Catriel y Fasciolo, uno de los discos argentinos más importantes de los últimos tiempos, es la que elijo. Por la capacidad y la potencia de retratar uno de los momentos más oscuros de nuestra historia con sensibilidad y frescura, sin golpes bajos. Un disco que recomiendo, que apela a generar comunidad, a saber que un país se construye desde tu barrio, con los que tenés al lado, a partir de una historia común no tan distinta, como te quieren hacer creer desde las redes. Muy lejos de los ídolos tibios de nuestra Argentina actual, estamos juntos en esto».

Daniela Lesté, «No llores sauce» de Rodolfo Regúnaga

«Hace años que tengo en mi repertorio personal este bello chamamé canción, hecho e interpretado por una de las voces litoraleñas que, en mi gusto personal, más me conmueve. Su forma de decir, su timbre, su interpretación dulzona llena de floreos y recursos estéticos de una sutileza excelsa, hacen que mi piel se erice y que me caiga una lágrima al escuchar su poesía. Estoy hablando de ‘No llores sauce’ de Rodolfo Regúnaga (1950-2005), cantor curuzucuateño que en su corta carrera artística como compositor y cantor dejó varios fanáticos en duelo. Este tema surge por la desaparición de una amiga cercana y su compañero. La letra narra la tristeza desde la mirada de un sauce llorón que en la costanera extraña ver a la pareja caminar juntos, reflejando el dolor de la pérdida y la desaparición forzada. Porque no suceda ¡NUNCA MÁS!».

Ethel Koffman, «Canción para Marité» de Rafael Bielsa (letra) y Pichi De Benedictis (música), por Acalanto

«Esta canción formó parte del repertorio del grupo Acalanto (al cual pertenecí) y del disco ‘Desconcierto’ que grabamos con el grupo en el año 1987. Marité era María Teresa Vidal Valls, quien con 21 años fuera secuestrada y desaparecida el 6 de agosto de 1976. Estudiante de Letras y de Música de la UNR, amiga íntima de mis entrañables compañeros del grupo Acalanto (Alberto Callacci, Charly Pagura y especialmente Rafael Bielsa). 36 después, en el año 2012, la justicia federal junto al equipo de Antropología Forense identificó su cuerpo, que había sido arrojado al río y luego enterrado como NN en el Cementerio La Piedad. La historia y la canción hablan por sí solas».

Francisco Lo Vuolo, «Alabama» de John Coltrane

«La composición que elegí es de John Coltrane y se llama ‘Alabama’, haciendo alusión a un atentado racista que ocurrió en una iglesia Baptista de la Calle 16 en Birmingham, donde murieron cuatro niñas afroamericanas. Esta obra fue compuesta por Coltrane en 1963 para el clásico Cuarteto integrado por McCoy Tyner en piano, Jimmy Garrison en contrabajo, Elvin Jones en batería y John Coltrane en saxo Tenor, soprano y composición. Una de las grabaciones más conocidas, aparte de la que se televisa en vivo y mostraremos en este caso, pertenece al álbum de 1963 ‘Live At Birland’. Como característica no menos importante, se dice que Coltrane trata de emular en la melodía del saxofón las inflexiones y demás recursos expresivos que aparecen en el discurso que el Dr. Martín Luther King Jr. pronunció a raíz de este atentado».

Franco Luciani, «Fogata del aparecido» de Chacho Echenique y Armando Tejada Gómez, por el Dúo Salteño

«Elegí ‘Fogata del aparecido’, con música de Chacho Echenique y letra de Armando Tejada Gómez. Obviamente desde lo musical es una versión hermosísima del Dúo Salteño, con Chacho junto a Patricio Jiménez, integrantes de esa formación histórica, única. Me parece muy importante dentro de lo que fue todo el proceso de la dictadura, las consecuencias, las injusticias, la página negra de la historia, el hecho concreto de la dictadura, ir más allá de eso, porque lamentablemente tiene muchas aristas, es al olvido, a la negación, al tratar de borrar, de desaparecer lo sucedido. Más allá del hecho concreto de que eso sucedió y la maldad y lo nocivo y la injusticia de esa realidad histórica es el olvido, el tratar de hacer que eso no exista, desaparezca. Por suerte estamos en un país con memoria. Yo creo que el ser humano siempre tiene memoria, contra otros seres humanos que tratan de que determinados hechos históricos pasen desapercibidos».

Irene Cervera, «Riqui»

«Riqui Meneguzzi, compañero de música en la Universidad Nacional de Rosario, se grabó cantando ‘Confesiones de invierno’ en los años 70. Él tenía 21 años cuando fue asesinado en 1977. Este video se hizo en su memoria en el año 2024, uniendo las voces de sus amigos a su propia voz y guitarra».

Itatí Barrionuevo, «Lejos del amor» de Illapu

«Si bien es una canción creada por Illapu para otra situación social que atravesó nuestro país hermano, Chile, refleja para mí esa magia de la canción de poder apropiarnos del decir, de que esa letra nos lleve a una situación particular. La pregunta ‘¿qué hacen aquí?’ enfatiza la extrañeza y el desconcierto, el vivir lejos del amor, el lamento de los que se encuentran perdidos».

Javier Mas, director de la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario, «Cuarteto para cuerdas Nº 8, op. 110» de Dmitri Shostakóvich

«En el verano de 1960, Shostakóvich compuso en tres días una de las obras más desgarradoras del Siglo XX. La dedicó a las víctimas del fascismo y la guerra, pero también a su propia supervivencia bajo un régimen que lo vigilaba y lo obligaba a callar. El ‘Cuarteto Op. 110’ está construido sobre su firma musical (el motivo D–S–C–H, sus iniciales en notación alemana) que reaparece como una pregunta sin respuesta, junto a citas de canciones revolucionarias deformadas y melodías que alguna vez prometieron algo y ahora suenan a escombro. La selección de esta obra para esta fecha es porque habla de lo que sucede cuando un Estado decide que algunas vidas no importan, y de lo que queda cuando los artistas se niegan a olvidar».

Juan Carlos Baglietto, «La memoria» de León Gieco, versión en homenaje a las víctimas del atentado a la Amia

«Elijo ‘La memoria’ de León Gieco porque me parece un pormenorizado y tamizado decálogo de las cosas que debemos mantener presentes en la conmemoración de estos 50 años de aquella nefasta dictadura».

Juancho Perone, «Te recuerdo Amanda» de Víctor Jara, por Iván Lins

«Elijo ‘Te recuerdo Amanda’, de Víctor Jara. Si bien no es un tema argentino, lo relaciono con esa época, porque pasaba lo mismo en Chile, en el país vecino. El tema tiene una carga emocional muy fuerte y una descripción muy cruda de lo que pasaba tanto acá como en Chile. Elijo ese tema y a pesar de que tiene versiones emblemáticas, como la de Mercedes Sosa, la versión de Iván Lins me gusta muchísimo porque aparte de que el tema es una hermosura melódicamente, con una tremenda letra, Iván Lins le agrega un dato que lo hace más lindo todavía, con un arreglo armónico y una introducción hermosa».

Juani Favre, «Nos cansamos de esperar» de Juani Favre

«Es un tema que editamos con Planeta X en el 2005, formando parte del álbum ‘Macromoléculas’, pero que compuse unos años antes, al calor de los movimientos sociales desatados a partir de diciembre del 2001. La obra no toca directamente el tema de la dictadura, pero habla del oscurantismo que se consolidó en esa época, es una crítica al individualismo neoliberal que inauguran los militares y que luego continúa durante el menemismo, así como un llamado a la toma de acción colectiva, lo cual es un homenaje tácito a las miles de personas que dieron su vida por los ideales de transformación social. La canción también aborda un aspecto más sutil, el apoyo cómplice de parte de la sociedad que ‘con las cabezas viejas’ se torna reaccionaria y conservadora, habilitando que ocurran atrocidades como el golpe militar. Me interesa traer este tema al presente porque considero que aborda problemáticas que hoy siguen vigentes, e incluso se han profundizado».

Julián Venegas, «Vuelos» de Bersuit Vergarabat

«Me parece una canción preciosa, que entró primero por esa razón en mi adolescencia despolitizada, para luego enterarme, más adelante, de su dedicatoria a las víctimas de los vuelos de la muerte, despertando mayor admiración aún».

Julieta Sciasci, «Una hermana muy hermosa» de Fernando Cabrera

«Fernando Cabrera es un artista que me conmueve profundamente. ‘Una hermana muy hermosa’ es una canción que nos habla de forma bella y certera. Este 24 de marzo se cumplen 50 años del último golpe-cívico militar y hoy (como siempre) es necesario hacer memoria y recordar que Nunca Más esto puede repetirse en nuestro país».

Lilia Salsano, «Mariana» del ciclo «Las Presencias» de Carlos Guastavino, por Lilia Salsano

«Para conmemorar el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, les propongo mi interpretación al piano de ‘Mariana’, del ciclo ‘Las Presencias’ del compositor santafesino Carlos Guastavino. Guastavino, a lo largo de su vida, compuso una serie de piezas que llamó ‘Las Presencias’. Se trata de retratos musicales: cada obra lleva el nombre de una persona, con una identidad, una historia, una singularidad. El compositor buscó cristalizar en sonidos la esencia de un ser humano. Cada pieza es única, como única es cada persona. Cada pieza lleva un nombre propio, representativo con su propia música y cada Presencia nos recuerda que cada persona es un mundo irrepetible. Pensar en el 24 de marzo me hace asociar estos retratos musicales con esos otros retratos que nos atraviesan: esas presencias que fueron desaparecidas durante la dictadura militar, rostros que buscan ser reconocidos, identidades que reclaman ser restituidas, presencias ausentes que nos siguen interpelando. Guastavino se dejó inspirar por personas cercanas, por amistades, por nombres que habitaban su mundo inmediato, y es lo maravilloso de la creación, porque las obras pueden extender sus circunstancias y seguir hablando y diciendo cosas, ya sea desde sus formas o desde sus interpretaciones. Yo veo en estas algo tremendamente humano y esencial: que cada vida es una presencia insustituible, un universo único e irrepetible. Mariana es eso: un nombre, una presencia, una identidad hecha música; un acto poético de reconocimiento, de respeto y de tolerancia por la diversidad, y un recordatorio de que la identidad no puede ser arrebatada. Porque todos importamos, todos somos necesarios, para que nunca más haya ausencias sin nombre».

Litto Nebbia, «Nueva zamba para mi tierra» de Litto Nebbia

«Es una canción muy entrañable para mí, ya que me había prometido escribirla cuando regresara para nuestro país desde el exilio en México. Temía que si la escribía antes de regresar, podía salir algo donde el dolor se confundiera con resentimiento. De esta manera fue la primera que escribí aquí al regresar (en 1983) y, de alguna manera, la entiendo como una canción de amor».

Manu Piró, «El enemigo» de 1915

«Elijo ‘El enemigo’ de 1915 porque valoro, especialmente, que sigan apareciendo obras que dialogan con nuestra historia y con este conflicto político, sobre todo desde generaciones como la mía, que no vivimos esa época. Siento que, justamente por eso, refuerza la importancia de seguir sosteniendo y repitiendo consignas como Nunca Más, y Memoria, Verdad y Justicia, para no olvidar».

Marcelo Stenta, «Los sobrevivientes» de Serú Girán

«’Los Sobrevivientes’» de Serú Girán (del álbum ‘La Grasa de las Capitales’, de 1979) es una profunda reflexión sobre la fatiga emocional, el exilio interno y la resistencia ante el miedo durante la dictadura argentina. Con metáforas de ceguera y cansancio, la letra de Charly García critica la alienación urbana y la supervivencia».

Mariano Peresón, «Mara» de Víctor Heredia, por Patricia Gómez y Mariano Peresón

«Durante el aislamiento por la pandemia de Covid 19, junto a Patricia Gómez produjimos y grabamos esta versión de la canción de Víctor Heredia dedicada a su compañera, Marisa, aunque el público la asoció directamente a su hermana María Cristina Cornut Heredia, secuestrada y desaparecida por la última dictadura militar en 1976. Esta versión pretende ser una mirada ‘urbana y candombera’ sobre la obra, con la esperanza como único camino posible. La canción popular y la fusión de ritmos urbanos, como analogía de un pueblo latinoamericano unido e intercomunicado por una raíz común: la necesidad de decir lo que nos pasa, como individuos y como sociedad».

Martín Sosa, «Serenata para la tierra de uno» de María Elena Walsh, por Mercedes Sosa

«Esta canción es un puente directo a mi adolescencia, al inicio de los 80; y antes también, a mi infancia transcurrida en plena dictadura. Si bien puertas adentro de mi hogar hubo destellos de alegrías, aún tengo presente la densidad del clima y angustia social que se vivía afuera, en la calle. El recorrido de mi casa a la Escuela Nº 5 ‘Dr. Vicente López y Planes’ eran diez cuadras con diferentes mojones de época que mi hermano mayor y yo aprendimos a sobrellevar. Frente a la escuela estaba la Comisaría 4ta, en calle Tucumán esquina Bv. Zavalla (centro clandestino de detención y tortura) y durante el trayecto a casa, por Tucumán, a la salida de la escuela, algunas veces nos esperaba Marta, una amiga de mi madre (ambas militantes), que nos interceptaba en la puerta de su casa para preguntar cómo estábamos y que le dijéramos a mi vieja que ella estaba bien. La conexión directa con esta canción tan emblemática me sucede porque otra amiga de mi vieja (directora de coros) tenía una hermana exiliada en Holanda y me pidió que la acompañara con la guitarra en un repertorio de canciones que grabamos en un cassette TDK para enviárselo (año 82). Dentro de ese repertorio estaba esta pieza tan perfecta y bella que describe con tanta dulzura una situación tan dura y amarga como es el exilio. Escrita por la enorme María Elena Walsh en la voz de la ‘única’, la incomparable Mercedes Sosa».

Martín Tessa, «A los pañuelos blancos» de Martín Tessa, por Orquesta Utópica

«Comparto esta obra que compuse en homenaje a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, por su tenacidad y su lucha tan indispensable en nuestra sociedad, es una música instrumental que intenta reivindicar su lucha y hacerla propia».

Matías Marcipar, «Setenta y Seis» de Mario Sosa y La Última Banda

«Elijo esta obra por su calidad musical, y porque se trata de músicos santafesinos, además de que ilustra con información lo que implicó la dictadura cívico militar para el país».

Myriam Cubelos, «Esencia de mi pueblo» de Raúl Carnota

«Ese tema, y esa versión del propio autor, me parece una pintura magistral de la sociedad argentina de los años de la y las dictaduras, que desgraciadamente a mi generación nos tocó padecer. Es triste sentir que 50 años después estamos igual o peor, y que la democracia que tanto defendimos está cayendo estrepitosamente gracias a una justicia corrupta que sostiene la impunidad de los cipayos vende patria».

Nélida Argentina Zenón, «Facón grande» de Nélida Argentina Zenón

«Quiero contarles una historia que aconteció en Santa Cruz, fue aquel obrero rural, callado y respetuoso, José Font, apodado Facón Grande. Nacido por Entre Ríos y aquerenciado en el sur, allá por el 21 se destacó en las estancias, luchó por la dignidad de los salarios maltrechos. Comparsas de esquiladores siguieron su derrotero, y pagaron con sus vidas la lucha por sus derechos».

Patricia Duré, «Como la cigarra» de María Elana Walsh, por Mercedes Sosa

«Me gusta esta versión de ‘Como la Cigarra’ por Mercedes Sosa, acompañada solo en guitarra, tan sencillo como imponente. En aspectos musicales y poéticos esta obra de María Elena Walsh es maravillosa, coherente y significativa, una canción simbólica que permanece en nuestra memoria, como lo es también la voz de una gran mujer, luchadora valiente y resiliente que hizo suya esta canción. Canción que en estos tiempos difíciles, me identifica y me abraza. Porque a pesar de todas las adversidades y dificultades que tenemos en el camino, siempre hay que seguir para adelante, soñando y construyendo. Y seguir cantando…».

Patricia Gómez, «Vuelvo», de Patricia Gómez (letra) y Mariano Peresón (música)

«‘Vuelvo’ nace de la necesidad de recuperar la voz colectiva, las calles, las plazas, el pasado y el futuro. La urgencia de desterrar el olvido».

Pedro Casís, «To the women in my life» de Billy Cobham

«A 50 años del golpe. Esos años juveniles fueron un archipiélago de ruidos y descubrimientos. Entre los espacios vertiginosos de los lasallanos y la flamante rutina del secundario, el jazz apareció como un mapa nuevo y desafiante. Como dice el músico y periodista Roberto Maurer, los músicos habitan una especie burbuja de cristal: encerrados con su instrumento, sacrificando fútbol, cine, salidas y amores para intentar arrancarle una verdad al silencio. Una especie de alienación, a veces voluntaria y otras impuesta, una forma de honestidad sin testigos, tratando de acceder a ese páramo que significaba hacer jazz en la Santa Fe de los 70’s. Vivíamos un poco a contramano de la historia. Mientras el país crujía y los espectros merodeaban por las noches, nosotros nos refugiábamos en islotes de discos, música y papel. Recuerdo reuniones con primos mayores donde la bossa nova y el jazz eran la banda de sonido de tertulias interminables. Contadas veces podíamos ver música en vivo en esos pocos pubs heroicos que resistían a las razzias y al silencio nocturno. Reunirnos a matear y hojear la ‘Satiricón’ o la ‘Expreso Imaginario’ en busca de señales de vida era todo un ‘planazo’. Sin embargo en nuestros tocadiscos, la geografía era infinita. Ahí convivían el pulso eléctrico de Weather Report con la elegancia de Ellington y la voz aguardentosa del Polaco; el sonido espiritual de Coltrane y la poesía sencilla de Atahualpa con la magnética voz del ‘enormísimo cronopio cortasiano’. Un grupo de pibes intercambiando vinilos y cassettes como si fueran tesoros clandestinos. Guardo un recuerdo con luz propia: un dúo inquieto de trompeta y piano junto al querido Luis Jozami. Juntos le poníamos empeño a ‘To the Women in my Life’ del álbum ‘Spectrum’ de Billy Cobham. Entre acordes inciertos y torpes improvisaciones, nos tejíamos un refugio de notas, ajenos al plomo que acechaba afuera mientras esperábamos que la democracia doblara, finalmente, la esquina de nuestras vidas».

Poli Gomítolo, «Chacarera del expediente» de Cuchi Leguizamón, por Dúo Salteño

«Creo que es una obra que refleja una definición estética de mucho peso, contextualizada en una posición coherente con una posición política, y ajena a cualquier postura panfletaria u oportunista».

Quintino Cinalli, «El aparecido» de Víctor Jara, por Quintino Cinalli y Ricardo Mollo

«Nada mejor que represente mi sentir sobre la Memoria, Verdad y Justicia que esta canción, ‘El aparecido’, del gran Víctor Jara, que versioné en 2015. Sólo escuchar su mensaje y poesía basta para describir tanta dolor e injusticia. Yo sólo enmarqué la causa con mi música».

Rubén Carughi, «Desapariciones» de Rubén Blades

«Lo que me motivó a seleccionar esa canción de Rubén Blades es porque siempre que la escucho (en aquella época y ahora también) me produce la misma sensación de tristeza, amargura y bronca porque yo viví esa época y fui testigo de esas desapariciones. Pero a la vez refuerza mi sentimiento de no perdonar ni olvidar semejante masacre llevada adelante por un gobierno de facto, que nadie eligió. Esa canción fue interpretada por Rubén Blades al final de la dictadura, los días 9 y 10 de septiembre de 1983 en Obras, ambos recitales compartidos con Los Abuelos de la Nada».

Rubén Goldín, «Otro ángel» de Rubén Goldín

«Escribí ese tema donde presentaba a un dios arrepentido por haber creado a gente como Videla, a asesinos. No es algo religioso, sino que me encontraba a un ángel, chico, chica, no se sabía bien, a quien le preguntaba por el cielo, por Dios, y me respondía eso: ‘Es triste un Dios arrepentido’. Creo que  el tema sigue siendo actual, porque sigue habiendo gente cruel, desalmada, que sólo piensa en el dinero, en ser millonarios, y les importa un huevo todo, que es lo que está pasando ahora, ¿no?».

Ruth Hillar, «Pañuelito Blanco» de Canticuénticos

«‘Pañuelito blanco’ es una canción en homenaje a la lucha valiente y amorosa de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Es una canción festiva, porque celebra que cada vez somos más los que nos sumamos a la ronda pidiendo Memoria, Verdad y Justicia. Celebra la aparición de cada nieta y cada nieto y la búsqueda que sigue y seguirá».

Sandra Corizzo, «Futuro potencial» de Sandra Corizzo

«Elegí ‘Futuro potencial’ porque es una canción en la cual se reconocen los vaivenes de nuestra mirada acerca del pasado, presente y futuro, aquello que recordamos y nos hace ser quienes somos y tomar la decisión de quiénes queremos ser. Ese presente consciente y decidido es capaz de cambiar nuestro futuro en múltiples direcciones y puede convertir esa potencia en un nuevo presente en donde la única certeza sea el camino con corazón y la Verdad del bien común, mas allá de toda incertidumbre y devaneo».

Silvio Viegas, «Va pensiero» de la ópera «Nabucco» de Giuseppe Verdi

«Memoria, Verdad y Justicia: a 50 años del silencio forzado. ​Al cumplirse 50 años del inicio de uno de los períodos más oscuros de la historia argentina, surge el eco de una obra que trasciende fronteras y calendarios. Aunque separados por más de un siglo, el coro ‘Va, pensiero’ de la ópera ‘Nabucco’ de Verdi y la memoria colectiva de nuestro país comparten una misma esencia: la música como el último refugio de la identidad cuando la libertad es arrebatada. ​Si en el siglo XIX Verdi dio voz al anhelo de un pueblo que soñaba con su tierra desde la opresión, en aquel fatídico marzo de 1976 la Argentina comenzó a transitar un silenciamiento que intentó acallar toda disonancia. La dictadura opera siempre mediante el unísono forzado y la censura; la democracia, en cambio, es por naturaleza polifónica. ​Recordar esta fecha hoy no es solo evocar el dolor, sino celebrar la capacidad de un pueblo para recobrar su voz. Tal como el canto de los hebreos a orillas del Éufrates, la sociedad argentina supo transformar el luto en esperanza y el miedo en un reclamo irrenunciable de justicia. ​Donde la opresión intentó borrar el pasado, la música y el arte preservan la memoria. Donde el autoritarismo impuso el vacío, la cultura restaura la dignidad del diálogo. Que estas notas de Verdi nos sigan sirviendo como un monumento vivo a nuestra identidad y a nuestra innegociable libertad. Nunca más».

Sofía Maiorana, «Los que ya no están» de Martín Tessa, por Orquesta Utópica

«Este 24M llenemos nuestros oídos con la música que recuerde a los que ya no están, que justicia, verdad y memoria se integren al ritmo de nuestros corazones para que nunca más repitamos esta historia. Defender la vida es imperioso».

Sofía Pasquinelli, «Desapariciones» de Rubén Blades

«De este tema me gusta muchísimo la letra. Rubén Blades me parece muy genio contando historias. Termina con una reflexión que cuando la volví a escuchar no pude dejar de pensar en lo vigente que está y en los desafíos que seguimos enfrentando como seres humanos: ‘Toques de puerta, quejas, por dioses, platos rotos./ Estaban dando la telenovela. Por eso nadie miró pa’ fuera/ ¿A dónde van los desaparecidos?/ Busca en el agua y en los matorrales/ ¿Y por qué es que se desaparecen?/ Porque no todos somos iguales’».

Tavo Cortés, «Palabras para Julia» de José Goytisolo (letra) y Paco Ibáñez (música), por Liliana Herrero

«La elección de esta canción es por el impacto que tuvo en mí. Más que a nivel intelectual fue como algo más emocional. Recuerdo que había mirado la película ‘Kamchatka’ que trata acerca de una familia que era perseguida por la dictadura, pero muy enfocada o contada desde lo que sería la perspectiva de un niño, del hijo (Ricardo Darín interpretaba al padre). Cuando termina la película aparece la voz de Liliana Herrero cantando ‘Tú no puedes volver atrás porque la vida ya te empuja’ y recuerdo que me quebré. Después me puse a investigar de dónde venía la canción y la letra. Originalmente no era una canción de la dictadura, era un poema del escritor español José Agustín Goytisolo y que había realizado la música Paco Ibáñez. O sea que venía de otra cadena de sentido, ¿no? Pero me parecía tan acertado cómo esa letra, que en realidad hablaba de otra cosa, encajaba perfecto en esta historia de ‘Kamchatka’, en una historia muy personal, muy singular de lo que le escribiría, por ejemplo, un padre o una madre a un hijo sabiendo que no lo va a volver a ver y todo lo que tiene que ver con un legado y una serie de reflexiones que hace la letra que me parecieron muy conmovedoras. Hasta el día de hoy me conmueven muchísimo y la tengo muy relacionada a lo que sería ese acercamiento o esa empatía y ese dolor que me provoca, pero también esa cercanía que me produce poder siquiera dimensionar lo que puede llegar a sentir un familiar de un desaparecido. No tengo familiares directos desaparecidos, pero sí tengo conocidos y amigos que tienen familiares desaparecidos, gente de Hijos… Siempre fue como algo que me quiebra, básicamente. Hoy me parece muy importante la cuestión de la memoria y tener muy presente eso que ocurrió para que nunca vuelva a pasar. Hoy más que nunca, con cómo se está recrudeciendo la cuestión de lo que está pasando a nivel mundial, y a nivel país, con los avances de estos discursos fascistas, neofascistas, como quieran llamarle, discursos de odio, que están muy cercanos con lo que fue la dictadura a nivel ideológico. No solamente con la alineación con Estados Unidos, que también ocurrió en la dictadura, ya que la mayoría de las dictaduras, si no todas, mejor dicho, en Latinoamérica fueron apoyadas o impulsadas o acompañadas por Estados Unidos. Hoy con la alineación que tiene nuestro presidente (si se le puede llamar así) con Estados Unidos, me parece que es ahora cercano a la fecha del 24 de marzo, y los discursos como de Patricia Bullrich y gente del Gobierno, que están en contra de cualquier tipo de multiplicidad, de pensamiento distinto, de diferencia, de democracia. En estos tiempos sigue siendo actual, lamentablemente, la cuestión de la resistencia. Es cuestión de seguir hacia adelante y la letra de la canción tiene eso también. Y sobre todo la interpretación de Liliana, que me parece una preciosura, por la honestidad, desde dónde lo dice, la cuestión que tiene ella de cómo dice las cosas, cómo las transmite. Me conmueve».

Valei Rodríguez Cizaruk, «Milonga embrujada» de Luis Mario Méndez

«Elegí ‘Milonga Embrujada’, que interpreto junto a Brujas del Tango, con música y letra del maestro Luis Mario Méndez, porque siento que esta obra dialoga con la memoria cultural de nuestro país. Nací durante la dictadura y era muy chica para comprender lo que sucedía. Crecí con la recuperación democrática y con el tiempo entendí que poder cantar con libertad también es parte de los derechos que nuestra sociedad logró recuperar. A 50 años del golpe cívico-militar, recuerdo que hubo un tiempo en que el miedo imponía silencio y muchas voces fueron acalladas. En esos años, cantar, reunirse y expresarse libremente no era simplemente un acto artístico: era un riesgo. Hoy, poder cantar tango, elegir repertorio y compartir el escenario con otras mujeres músicas es también una forma de ejercer esas libertades recuperadas. ‘Milonga Embrujada’ recorre la noche, sus sombras y su misterio, pero también la identidad popular que sobrevivió al silencio. En la figura de las ‘brujas’ encuentro un símbolo de mujeres que ya no callan, que transforman la historia en canto colectivo y sostienen viva la memoria. Por eso elegí esta milonga: porque donde antes hubo silencio, hoy hay voces; donde hubo miedo, hoy hay expresión; y donde hubo oscuridad, la música sigue sosteniendo la memoria».

Victoria Birchner, «La canción es urgente» de Teresa Parodi

«En esta canción de Teresa Parodi encontramos lucha y amor, banderas en alto y abrazo, memoria y futuro, es una invitación a caminar juntos con la canción como motor. La canto porque la siento poderosa y vigente, porque me gusta que se mencione a la canción como algo urgente, eso habla de todo lo que puede representar y significar la música y el arte. Hay mucha historia en las canciones nuestras, podrán quemar libros pero la música seguirá sonando y contando siempre».

Virginia Bono (directora del Coro Polifónico Provincial), «Indulto» de Alejandro Lerner, por Mercedes Sosa

«Esta canción me emociona mucho. Siento que la letra habla de un sentimiento muy cercano a mis sentimientos cuando recuerdo y pienso el dolor del exilio, de la persecución, la tremenda injusticia, la guerra. Las historias de dolor deben sanarse pero también recordarse para ponernos del lado correcto en la vida. Por otra parte, el arreglo musical es magnífico, acompaña íntimamente el sentido del texto y la pasión de la melodía y la voz de Mercedes vuelve a la obra algo único, sublime y tan sentido. Para mí, ella es de las mejores intérpretes de todos los tiempos. Su voz deja ver su alma con tanta claridad, y es siempre emocionante».

Virginia Tola, «Va pensiero» de la ópera «Nabucco» de Giuseppe Verdi

«Elegí el coro ‘Va, pensiero’, de la ópera ‘Nabucco’ de Giuseppe Verdi, porque siempre me ha conmovido profundamente su belleza poética y su fuerza musical. En esta página extraordinaria, un pueblo cautivo y oprimido evoca su tierra y su identidad a través del canto colectivo, donde se entrelazan el dolor, la nostalgia y una esperanza que no se extingue. Con el tiempo, este coro se convirtió también en un símbolo de los pueblos que, aun en la adversidad, conservan viva la memoria de su patria y encuentran en el canto una forma de resistencia. En el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado en la Argentina, siento que esta música adquiere una resonancia particularmente profunda. Porque la música puede ser un espacio donde la memoria, la dignidad y la esperanza siguen latiendo. Por eso esta obra dialoga, para mí, con los valores de Memoria, Verdad y Justicia y con el compromiso de seguir diciendo, como sociedad: Nunca Más».

Ilustración de portada: «Pañuelito blanco» de Estrellita Caracol