El Festival de Cine Latinoamericano Rosario concluyó su 31° edición con una fuerte presencia de realizaciones santafesinas. Después de recibir premios y apoyos de diversas áreas del Ministerio de Cultura, las producciones de la provincia que participaron del certamen se destacaron en la tradicional ceremonia de premiación, logrando reconocimientos tanto del jurado como del público. En un contexto adverso por la ausencia de respaldo de parte del gobierno nacional, la industria audiovisual santafesina sigue vigente por el talento de sus profesionales y por el apoyo y existencia de políticas culturales públicas a nivel provincial y municipal.
Así lo destacaron algunos de los realizadores y realizadoras que participaron y lograron reconocimientos en esta última edición del Festival Latinoamericano, tradicional encuentro impulsado por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Rosario, y que entre sus sedes contó con la pantalla del Cine Público El Cairo dependiente del Ministerio de Cultura provincial.
Durante sus diez días de programación, y con más de 35 funciones gratuitas, el Festival de Cine Latinoamericano Rosario convocó a más de cinco mil espectadores que, como es habitual, también aportaron su voto para la sección de premios del público. En ese rubro, el Premio Secretaría de Cultura al cortometraje más votado fue para «Todos los nombres empiezan con M», realización de Carla Scolari que obtuvo además una Mención Especial como corto de Ficción. «Estamos muy felices porque es un Festival que nos acompañó toda la vida, desde que estudiábamos cine, siempre fue un espacio donde ver cosas nuevas, novedosas, donde ver cortometrajes (que a veces es difícil). Es un Festival muy importante, muy amoroso, siempre con propuestas increíbles y de acceso gratuito. Está buenísimo», celebró la realizadora, que remarcó: «Estamos muy honradas por la selección y super contentas con los reconocimientos. Poder contar con un espacio de difusión como Festival Latinoamericano es un sueño, una bendición. Y me parece importante que sea latinoamericano, con películas hechas en territorios tan singulares como los de Latinoamérica, para reconocernos y reencontrarnos en las salas de cine. Así que larga vida al Festival y larga vida a las políticas públicas que impulsan la cultura y el cine en general».
Asimismo, Scolari distinguió el acompañamiento del Estado tanto para la concreción de su obra como para su recorrido posterior: «El cortometraje no hubiera sido posible sin el apoyo de Espacio Santafesino, donde en 2024 ganamos para producción de cortometrajes. No es la primera vez que pudimos acceder a ese financiamiento, que es una de las políticas públicas que existen para que quienes hacemos cine en nuestros territorios podamos hacerlo. Es muy importante que exista, que se mantenga, y que participemos. Igualmente todo sería mejor con una Ley de Cine, que se está discutiendo y esperemos que pronto llegue para poder formalizar y profesionalizar aún más la industria santafesina».
Doble mención para «Desentierros»
También ganadora de Espacio Santafesino, y del Laboratorio Audiovisual 2018 de Señal Santa Fe, «Desentierros. Los libros que no heredamos», de María Julia Blanco, obtuvo dos menciones especiales del jurado: en la Competencia de Largometrajes Santafesinos y en Mejor Película sobre Derechos Humanos. «La verdad es que los reconocimientos nos pusieron muy contentos. Más allá de las menciones en sí, para nosotros fue muy importante el recorrido que viene teniendo la película, las funciones, el encuentro con el público y las conversaciones que aparecen después de cada proyección. Las menciones son una alegría y también un reconocimiento a un proceso de trabajo muy largo. ‘Desentierros’ es una película que empezamos hace ocho años y que se terminó prácticamente sobre la fecha de estreno en Mar del Plata a fines de 2024», sintetizó la directora.
En relación a ese extenso recorrido, Blanco también distinguió la importancia de los apoyos obtenidos: «Nosotros empezamos ‘Desentierros’ en un contexto en el que todavía existían políticas públicas muy contundentes tanto a nivel nacional como provincial. La película pasó por la Incubadora del INCAA, recibió apoyo de distintas herramientas provinciales y pudo desarrollarse en un ecosistema que no solo permitía hacer películas, sino también crecer profesionalmente a quienes trabajamos en el sector. En nuestro caso, esas políticas nos permitieron desarrollar la película y también desarrollarnos como realizadores y productores. Por eso creo que hoy es importante pensar no solamente en las políticas de fomento, sino también en las de exhibición y circulación. Una película culmina cuando se encuentra con su público. Y en ese sentido espacios como el Festival de Cine Latinoamericano son fundamentales. No alcanza con que una película pueda hacerse: también necesita lugares donde ser vista, discutida y apropiada por la comunidad».
Para la realizadora, «hablar de políticas públicas hoy es urgente». «Lo más urgente, sin dudas, son cuestiones como la salud y la educación, que vienen sufriendo recortes muy fuertes a nivel nacional. Pero también es importante la cultura porque los procesos culturales tienen tiempos largos y las decisiones que se toman hoy nos perjudican en un muy largo plazo. También creo que este contexto vuelve más urgente la discusión sobre una ley provincial de cine. Porque las leyes ayudan a sostener políticas a lo largo del tiempo y a darles continuidad más allá de los cambios de gestión. Para quienes hacemos cine es necesario contar con herramientas estables para lograr financiamiento y para proyectar el futuro, es la forma de construir proyectos a largo plazo, generar alianzas y pensar cómo hacer que las películas lleguen efectivamente a las pantallas», destacó Blanco, y concluyó: «Si durante todo este tiempo no existen o son muy escasas las herramientas de desarrollo, financiamiento, formación y exhibición, ¿qué películas se van a estrenar en el futuro? ¿Hechas por quiénes? ¿Qué historias se van a contar? La situación actual no afecta solamente al cine como industria y a quienes emplea, que por supuesto es un problema. La otra cuestión para nada menor es que queremos y tenemos derecho a crear relatos sobre quiénes somos, qué nos pasó y preguntarnos y disputar sentidos respecto a cómo queremos contarlo. Diría que es nuestra obligación hacerlo y garantizar que también puedan hacerlo las próximas generaciones».
«El hombre que vivió con miedo»: el mejor largometraje santafesino
Dirigida en conjunto por Baltasar Albrecht y Gastón del Porto, el documental «El hombre que vivió con miedo» obtuvo un doble premio como Mejor Largometraje Santafesino, resultando seleccionado por el Jurado y logrando además el Premio RTS. «Es un reconocimiento muy importante para la película. En primer lugar, porque se trata de una historia ligada a la ciudad de Rosario y recibir este premio justamente en el Festival de Cine Latinoamericano Rosario tiene un valor especial», destacó Albrecht en relación a una producción que «llevó muchos años de trabajo, investigación y búsqueda». «Que el resultado haya logrado conectar con el jurado y con el público es una enorme satisfacción. La proyección en Cine El Cairo fue muy buena y la respuesta de los espectadores nos confirmó que la historia sigue generando preguntas e interés. Por otro lado, el premio otorgado por RTS Medios es fundamental para esta etapa del recorrido de la película, porque suma una nueva pantalla de exhibición y la posibilidad de llegar a nuevos espectadores, algo muy importante para seguir ampliando su circulación», agregó el director en relación a una obra que resultó ganadora en la categoría Documental Digital de la convocatoria 2018 de Espacio Santafesino, que tuvo paso por el mercado Pulsar en 2025, y volvió a ser premiada por Espacio Santafesino en la línea Circulación de Apoyo a la Producción Cultural 2025 de Espacio Santafesino.
Sobre la importancia de que poder formar parte de un festival público, el director concluyó: «Tiene un valor muy grande porque demuestra que el apoyo no solo hace posible la realización de las películas, sino también la existencia de espacios donde esas producciones pueden encontrarse con el público.
Pude asistir a todas las proyecciones de la Competencia de Largometrajes Santafesinos y en cada una de ellas los realizadores destacaban la importancia de contar con un espacio de exhibición como este.
Puede sonar como algo básico y obvio decirlo, pero así como los fondos de apoyo son fundamentales para que una película pueda realizarse, los festivales como este son indispensables para que esas películas puedan ser vistas. Cumplen un rol muy importante para la circulación, la exhibición y la difusión del cine. Además, en un momento tan difícil para la producción audiovisual, tanto la participación como este reconocimiento funcionan como un estímulo enorme para seguir haciendo cine».
Mención especial para «Fotogénico»
Entre las menciones especiales otorgadas a cortometrajes resaltó también la otorgada a «Fotogénico», trabajo dirigido por Juan Pablo Lovato. «La mención especial fue increíble, sintetiza un proceso, el cierre de una etapa, y ojalá podamos seguir presentándolo en otros festivales, en otros lugares», se entusiasmó el joven realizador, que profundizó: «Fue muy especial que el corto quedara seleccionado y se pudiera presentar. Es un corto muy íntimo, la particularidad que tiene es que busqué sanar cosas a partir de la muerte de mi viejo. Y fue muy especial ver por primera vez en pantalla grande algo que hicimos, además de encontrarnos con otros realizadores».
Egresado de la Escuela Provincial de Cine y Televisión (Epctv), Lovato también participó de la Incubadora de proyectos organizada por Señal Santa Fe en 2025, donde trabajó con un proyecto de largometraje. Para el realizador, el acompañamiento del Estado resulta esencial: «Participar de la Incubadora fue una experiencia increíble. Y en relación a ‘Fotogénico’, que exista este Festival es super importante para que realizadores, estudiantes de cine, o realizadores consagrados, tengan su espacio de difusión de parte del Estado, que da la posibilidad de dar pantalla. En mi caso, no tenía la experiencia de haber estrenado, y presentarlo y quedar seleccionado me permitió cumplir un sueño».
Más distinciones para obras santafesinas
Entre la lista de premios y menciones, otras producciones santafesinas resultaron seleccionadas en la 31° edición del Festival latinoamericano: «Osvaldo» de Alejandra Viveka Cáceres y Nicolás Artín recibió el Premio Panorama Santafesino – Pulsar Santa Fe y el Premio Secretaría de Cultura y Educación al largometraje más votado por el público. «Los abrazos» de Rodolfo Fabián Cabrera también resultó premiada en Panorama Santafesino, mientras que el Mejor Cortometraje Rosarino fue «El show de Félix», de Helena Brun, que obtuvo un premio estímulo a la producción local de $1.500.000, otorgado por Secretaría de Cultura y Educación.
