Historia de un ocultamiento

En reivindicación de la figura de la periodista y única directora del diario La Capital, entrevistamos a María Langhi, productora del documental ¿Dónde está Nora Lagos?, proyecto premiado por el Plan Fomento y Renacer Audiovisual que se proyectará el viernes 24, en Cine El Cairo de Rosario.

(Texto: Erika Saita) Nora Lagos nace en 1920 en el seno de una de las familias más tradicionales de Rosario. Su bisabuelo, Ovidio Lagos, funda en 1867 el diario La Capital. El 20 de septiembre de 1953, con sólo 33 años, Nora Lagos asume como directora del diario y logra darle una impronta propia, en la que plasma su convicción y compromiso con las ideas del peronismo. En 1955, tras el golpe de Estado, es separada totalmente del diario por parte de su familia. Desde la resistencia, Nora asume su compromiso como periodista y militante con la publicación de dos diarios semi clandestinos: La Argentina y Soberanía. Durante esos 17 años de proscripción, fue perseguida, encarcelada y exiliada. Su rebeldía ante lo establecido y su ejercicio de libertad constante tuvieron un costo personal, social y político. Esa misma sociedad que le daba la espalda por no cumplir con lo que se esperaba de ella, fue la que la borró de los archivos y diluyó su protagonismo en los espacios y lugares en los que ella eligió desarrollarse como mujer, profesional y militante. Hoy, un documental recupera su historia y se pregunta: ¿dónde está Nora Lagos?

María Langhi, productora general del documental, se refirió respecto al trabajo que el próximo viernes 24 de febrero, a las 20.30, brindará una función especial en Cine El Cairo (Santa Fe 1120, Rosario). La entrada  es gratuita, hasta completar la capacidad de la sala.

– ¿Cuál es tu relación con Nora Lagos?

– Ella era la suegra de mi tío Oscar De Sanctis, hermano de mi mamá. Él estaba casado con la hija de Nora y sale en la película. Como no se podía o era muy difícil entrevistar a gente de la edad que hoy tendría Nora decidimos contarla desde la generación de las hijas. Hablan desde las anécdotas de cuando eran chicas o cuando militaban.

– Es decir, ¿siempre te sentiste interpelada por su historia?

– Y sí, en mi familia somos todos peronistas y siempre se habló de Nora. Siempre se dijo que habría que contar su historia, que debíamos hacer algo con su figura, pero quedaba en un imaginario. Nosotras también hicimos desde la productora el caso de la tenista Mary Terán, que era otro caso emblemático de Rosario y que nadie la conocía, como pasa con Nora. Pero había mucho material de Mary porque ella fue famosa internacionalmente, había material sobre ella en el Archivo General de la Nación, teníamos información de historiadores de deportes. En cambio, el problema con Nora era que no había nada, porque se encargaron que no existiera nada. Fue muy difícil la etapa de investigación. En Buenos Aires hay dos o tres investigadores que hablaron de la historia de Nora pero cuando los contactamos nos decían que sabían muy poco. Entonces nos dimos cuenta que la historia había que contarla desde un lugar más familiar, de quienes habían vivido con Nora.

– ¿Cómo fue el proceso de investigación para narrar su historia y cuánto tiempo les llevó?

– Un gran ordenador para nosotras fue el Concurso de Fomento porque ahí empezamos a trabajar para realizar la carpeta de la convocatoria, después tuvimos la suerte de ganar como Desarrollo de largometraje y con ello hicimos el teaser. Con este teaser nos presentamos en Renacer y ahí ganamos para hacer la película en el 2021. Todo el proceso sirvió.

El unitario documental de María Langhi y Judith Battaglia, directora de la obra, fue uno de los proyectos seleccionados en la línea de Desarrollo de Proyectos de Largometraje del Plan Fomento del Ministerio de Cultura de la provincia de Santa Fe en 2020 y uno de los setenta y nueve proyectos audiovisuales de todo el país seleccionados en el marco del programa nacional Renacer Audiovisual en 2021.

– ¿Cómo accedieron al material fílmico que forma parte del documental?

– El guión fue todo un proceso. Con Judith nos preguntamos: «¿Qué hacemos con lo que tenemos, cómo contamos la historia?». Y decidimos poner a las nietas de Nora Lagos, hijas de una de sus hijas, a contar la historia de su abuela. Ellas son las que buscan en las casas donde vivió Nora. Lo que nos sorprendía es que todas las casas siguen en pie y nos pareció algo increíble aprovechar esas locaciones. Por suerte fuimos siempre muy bien recibidas en todos los lugares. Es muy interesante y emocionante el recorrido. Si bien sus nietas conocían la historia, hay cosas que iban descubriendo en el proceso. Por ejemplo, al tener acceso a los diarios clandestinos de Nora, que están en el Museo Marc.

– ¿Sentís que hoy en día hay una mejor apertura en la industria en el tratamiento de problemáticas de género?

– Gracias al movimiento en la calle de las mujeres, en principio, eso se absorbió en varios ámbitos, como en lo audiovisual. Y lo bueno es que se presiona mucho para las medidas positivas. Por ejemplo, el Plan Fomento en sus bases las tiene: el 50% del equipo debe estar conformado por mujeres o disidencias. En el INCAA también está. Son medidas positivas que a la gente a veces parece disgustarles o les resulta odiosa. He escuchado decir: “Lo importante es que esté buena la película y no que seas hombre o mujer”. Está bien, pero con ese criterio, como dijo hace poco la directora de El cielito, María Victoria Menis: “Nos hemos comido cuarenta años de películas horribles hechas por hombres y sólo estaban porque las dirigían hombres”. Es un momento de transición, es importante que el Estado acompañe y en sus reglamentos se incluya el tema de la equidad. La provincia de Santa Fe es precursora en ello.

– ¿Té gusto el resultado final?

– Sí, me parece que es una película super necesaria. Lo audiovisual rescata la memoria y la hace vívida. Esta historia es muy importante porque creemos que es difícil crecer sin modelos de mujeres comprometidas y pensamos que no las hay. Y sí las hay pero no las conocemos porque se encargaron de silenciar esas voces. Un poco lo que busca la película es reivindicar a Nora, que no sólo fue proscrita en el diario porque era peronista sino también por ser mujer.

Entradas Relacionadas

Comienza Escuela de espectadores 2024

Comienza Escuela de espectadores 2024 La nueva edición se realizará los viernes durante la tarde y continúa proponiendo formato híbrido para todas las audiencias y públicos: presencial y virtual. Con seis encuentros diagramados entre los meses de abril y octubre, que contarán con las tradicionales clases magistrales de Jorge Dubatti. Las actividades son gratuitas...

Scroll to top