El próximo viernes 23 de octubre, a las 20, en La Josefa (San Luis y La Rioja, Santa Fe) «Gorda exagerada – Ora pro nobis» de la artista Luli de Frutos bajo la curaduría de Kekena Corvalán, será la muestra encargada de abrir el calendario de exposiciones de la línea Visuales Santafesinas, enmarcada en la convocatoria anual de Espacio Santafesino 2026. Este programa de estímulo a las artes visuales y a la producción cultural de la provincia, impulsado por el Ministerio de Cultura de Santa Fe, promueve y fortalece proyectos e iniciativas expositivas en todo el territorio provincial.
En la edición 2026 de esta línea se premiaron diez proyectos, que se desarrollarán en espacios públicos dependientes del Ministerio de Cultura. Asi se podrá recorrer y disfrutar de las obras seleccionadas en La Josefa y el Museo Provincial de Bellas Artes «Rosa Galisteo de Rodríguez» de la ciudad de Santa Fe, y en Plataforma Lavardén y el Museo Provincial de Ciencias Naturales «Dr. Ángel Gallardo» de la ciudad de Rosario.
Cabe recordar que en la primera edición (2025) se exhibieron destacadas propuestas como «Humo Placer», de Antonela Peretti; «¿Qué es lo que permanece cuando todo parece destinado a desaparecer?», de Alfonsina Morzan; y «Días de Fuego», de Daniela Arnaudo (en La Josefa, Santa Fe); «Un cuerpo en llamas», de Raquel Minetti (en el Museo Rosa Galisteo, Santa Fe); «Yarará años de plasser», del colectivo integrado por Menichelli, Rosano, Sandoz, Ciarroca, Cosio, Rossini, Brandazza, Casadey y María Alejandra Benz; y «Un elefante ocupa mucho espacio», de Julián Sileiko y Joaquín Gómez Hernández (en Plataforma Lavardén, Rosario).
«Gorda exagerada – Ora pro nobis» es un proyecto expositivo de investigación artística y autobiográfica que aborda la memoria afectiva, la infancia temprana, la corporalidad disidente y la identidad queer. A través de un recorrido objetual e instalativo, la artista explora las huellas del desarraigo, el miedo, la necesidad de cuidado y los mandatos socioculturales que condicionan la experiencia de los cuerpos.
El título reúne dos dimensiones: «Gorda exagerada» recupera el juicio social y estético sobre los cuerpos que desbordan los límites impuestos, mientras que «Ora pro nobis» —expresión litúrgica que significa «ruega por nosotros» y nombre popular de la planta Pereskia aculeata— evoca la resistencia y la supervivencia. La planta trepadora y espinosa funciona como una analogía de las corporalidades gordas y maricas: existencias que incomodan la norma, se defienden y resguardan su propia potencia.
Mediante una estética barroca y el uso de materiales como textiles de descarte, juguetes rotos, pedrería y cajones de cerveza, la obra transforma aquello que suele ser considerado desecho, suciedad o exageración en una afirmación de dignidad y presencia. En diálogo con la simbología religiosa, la exposición propone una sacralización de las corporalidades disidentes y reivindica el derecho al exceso, a ocupar espacio y a existir por fuera de los mandatos normativos.
En palabras de la curadora Kekena Corvalán, «Gorda exagerada» es una exposición «no solo de la demasía posible, sino de algo mucho mejor: su fantasioso disparate». Entre la bacanal y la purificación espiritual, la niña de colegio de monjas, la drag queen y la dancing queen, la propuesta construye un universo autobiográfico y ficcional que, según Corvalán, «crea un mundo mejor, pero con un estilo monstruoso».
