Noticia 13/01/2026

Santa Fe ya prepara su desembarco a Cosquín con un gran homenaje al Brigadier López y su legado

El director general de la Delegación Oficial santafesina, Marcelo Díaz, y el director musical Homero Chiavarino detallaron características de la propuesta que se presentará en la apertura del tradicional Festival.

El próximo sábado 24 de enero, la Delegación Oficial de Santa Fe será protagonista en la primera luna del Festival de Cosquín, el encuentro folklórico más importante del país. En lo que representa el sostenimiento de una política pública del gobierno provincial, la cultura santafesina regresará al escenario central de la Plaza Próspero Molina con un espectáculo que rendirá homenaje al Brigadier Estanislao López, en conmemoración por los 240 años de su nacimiento. Marcelo «Tatú» Díaz, responsable de la puesta general, y el director musical Homero Chiavarino adelantaron algunas características de la presentación, que contará con la figura destacada de Juan Carlos Baglietto como parte del elenco, que se completará con una banda de nueve músicos y un cuerpo coreográfico de 42 personas.

«Con el equipo de trabajo propusimos una creación colectiva que tiene que traducir a términos escénicos no solamente 240 años de historia sino también encontrar la manera de hablar en presente del Brigadier López. Fue un desafío tener un personaje histórico-político tan importante para la provincia, y a su vez poner en escena los valores que él representó, y que atraviesan los 240 años de historia. Y así llegamos a ciertas preguntas: ¿qué nos vuelve invencibles hoy? ¿a fuerza de qué podemos volvernos invencibles? ¿qué es hoy defender el federalismo?», adelantó Díaz, referente de un equipo de trabajo que cuenta además con la labor coreográfica de Mariela Frey y Darío Kluczkiewicz.

En ese marco, el espectáculo estará dividido en tres bloques. El primero, histórico, focalizará en la figura del Brigadier López, triunfador en el campo de batalla y en el terreno social y político, aunando voluntades y generando leyes. El segundo momento focalizará en la primera gran corriente migratoria que pobló el suelo santafesino. «Pensamos cómo se constituyó y se siguió constituyendo la identidad santafesina, pensando de algún modo que esos campos de batalla se transformaron en los campos que recibieron a la inmigración. Pasamos así a la constitución del Estado nacional, con un segundo hito que tiene que ver con la inmigración y con la mujer inmigrante, y donde también tomamos hitos como el Grito de Alcorta», apuntó Marcelo Díaz.

El tercer y último bloque conecta con el presente, según explicó el director general: «Ese tercer momento tiene que ver con la pregunta de qué nos vuelve invencibles, donde hay una clara apelación al hecho de ser invencibles a fuerza de defender los derechos, lo público y las políticas de Estado que promuevan lo colectivo. De alguna manera hay una mirada sobre el presente, sobre una necesidad de defender lo federal y de defender los derechos. Eso se sintetiza en la elección del tema ‘Canto versos’, de Jorge Fandermole, de alguna manera haciendo una apelación a que esta delegación es una delegación artística resultado de una política de Estado. Nosotros venimos de la educación pública, del Instituto Superior Provincial de Danzas Isabel Taboga, dependiente del Ministerio de Cultura, y entendemos esta defensa de lo público como un modo de volverse invencibles».

El recorrido histórico también tendrá su correlato desde lo sonoro, como resultado de un trabajo con rasgos antropológicos, según se desprende de la descripción realizada por Homero Chiavarino, director musical de la delegación: «Quisimos recuperar de la historia y el cancionero popular folclórico santafesino. Empecé la búsqueda desde la época de la revolución, desde 1810 en adelante, a ver un poco de qué se trataba la música o la cultura en esas épocas en el territorio argentino y en lo que hoy es el territorio santafesino. La cultura y la idiosincrasia santafesina se basan o fundamentan en esos primeros años, de 1810 a 1813. Empecé a ver qué se bailaba y cantaba, entonces decidimos incorporar géneros como el cielito, la huella y el triunfo, que describen la realidad social, política y cultural de ese momento». 

Lograr representar esos géneros relegados en el repertorio popular de estos tiempos, implicó una tarea de búsqueda y, también, de creación. «El cielito además de ser la danza que se bailaba en esa época, mezcla dos culturas, la española y la de los criollos que empezaron a ponerle sus letras, a decir sus coplas -explica Chiavarino-. De alguna manera era como denuncia o información, las letras relataban la realidad política y social de la época. Es interesante que eso esté presente, porque era con lo que el pueblo se informaba de lo que estaba pasando. Pero en realidad no había un cielito que hablara de la realidad social santafesina, o del Brigadier, entonces hice un rescate de coplas de Bartolomé Hidalgo, que hablan del Brigadier, y tomamos también mucha información del libro ‘Aleluyas del Brigadier’ de Mateo Booz. Así, con esas coplas y fragmentos terminamos de armar el cielito». 

El repertorio se fue completando con obras de Ariel Ramírez («Campos del Mio Mio», que relata una batalla del Brigadier López), de Roberto Rimoldi Fraga («La Brigadiera»), Chacho Muller («Pampa gringa»), Carlos Pino y Roque Nocetto («Coplas de la orilla»), Miguel Angel Morelli («Orgullo santafesino») y Jorge Fandermole, cuya «Canto versos» pondrá cierre a la presentación. «Queríamos poder pasar por la mayor cantidad de géneros de la provincia, hacemos cielito, huella, zamba, triunfo, chamamé, rasguido doble y chamarrita. En esta línea histórica llegamos hasta hoy y encontramos a Fander, como gran representante de la idiosincrasia y la cultura de Santa Fe. Eso lo hablábamos con Tatú, pensábamos qué es lo que hoy nos hace invencibles, por qué hoy Santa Fe sigue siendo invencible y ‘Canto versos’ de alguna manera tiene un mensaje de esperanza en una tierra incendiada. Sin desconocer la situación que estamos viviendo los argentinos, tiene un cierre esperanzador, que no desoye el contexto actual».

La interpretación de ese repertorio rico y diverso estará a cargo de Nahuel Ruiz (bandoneón), Ariadna Bruschini (violín), Yiyo Alancay (guitarra), Maxi Aguirre (bajo), Mauricio Palavecino (batería) y el propio Chiavarino (guitarra y acordeón), más las voces de Juan Carlos Baglietto, Vicky Alancay, Caro Lorenzatti y Ramiro Cabral.

Por su parte, la delegación se completará con un cuerpo coreográfico de 42 personas, que será también reflejo de la diversidad santafesina, según destacó Marcelo «Tatú» Díaz: «Representan la diversidad no solamente territorial sino de formas de la danza folklórica y popular que existe actualmente en nuestra provincia. El público se va a encontrar con bailarines de más de 20 localidades de la provincia. Nuestra intención fue generar un cuerpo de baile que pudiera dar cuenta no solamente de las diversas formas de danza que hay en Santa Fe (porque, por ejemplo, el chamamé no lo bailan igual en el norte de la provincia que en Rosario o Santa Fe), poniendo en escena esa riqueza, sino también con una diversidad de edades. Diría que hay por lo menos tres generaciones de bailarines y bailarinas. Y son bailarines profesionales, que dan cuenta del vasto desarrollo que hay de la danza en nuestro territorio, y que han trabajado con mucho compromiso, con mucho nivel técnico y sentido de lo colectivo. El cuerpo de danza representa a un pueblo que atraviesa 240 años hasta llegar al presente. Pero no es un espectáculo realista o costumbrista, sino que aparecen insinuaciones, metáforas que nos muestran a un pueblo santafesino a través de la historia».