El Centro Cultural Provincial «Francisco ‘Paco’ Urondo» (CCP) y la Escuela Normal Superior N° 32 «General José de San Martín» formalizaron un convenio de cooperación cultural. El acto, realizado en las instalaciones del CCP previo a la apertura del ciclo anual de la Escuela de Espectadores, contó con la participación de la directora del espacio cultural, Susana Formichelli; la rectora de la Escuela Normal, Mariela Cravero; la vicerrectora, Rosa García; el académico Jorge Dubatti y la coordinadora local del programa, Malena Bravo.
Este acuerdo representa un paso fundamental en la articulación entre la educación formal y las industrias culturales. A través de esta firma, la participación de los alumnos y alumnas en la Escuela de Espectadores será reconocida oficialmente como un itinerario cultural dentro de su formación. «Entendemos que la formación docente no ocurre solo entre las paredes del aula. Acceder, habitar y disfrutar de los bienes culturales es un derecho fundamental. Buscamos formar profesionales sensibles y críticos, conectados directamente con el patrimonio vivo de nuestra comunidad», expresaron desde la Escuela Normal N° 32.
Por su parte, Susana Formichelli, directora del CCP, destacó que este vínculo cumple con un objetivo central del Ministerio de Cultura: la formación de nuevas audiencias. «Si bien el programa sigue abierto a toda la comunidad, celebramos este acuerdo específico cuyos destinatarios son los futuros docentes de nuestra provincia», señaló.
Alfabetización estética y beneficios exclusivos
La iniciativa busca brindar herramientas de pensamiento crítico y alfabetización estética. Según Malena Bravo, coordinadora de la Escuela de Espectadores, es vital que las y los estudiantes incorporen estas experiencias sensibles para su futura tarea educativa en el aula. Como beneficio directo de esta alianza, los estudiantes de la Escuela Normal contarán con un 50% de descuento en las entradas para producciones locales que se presenten en la sala del Centro Cultural Provincial. Esta medida no solo fomenta el consumo de teatro y artes escénicas regionales, sino que consolida al CCP como un espacio de aprendizaje y extensión para las instituciones educativas de la ciudad.

